Os ofrecemos la entrevista con nuestra compañera Esther Merino, que podéis consultar, junto con información y materiales complementarios, en este enlace:

Esther Merino (Vitoria, 1971), tuvo un flechazo con la montaña. Esta enfermera de profesión, siente una pasión por este deporte en el que se ha especializado en las vías ferratas, su gran pasión. Como vocal de la Federación alavesa de montaña en el departamento “Mujer y montaña” quiere impulsar a las mujeres a que se formen y sean autónomas en un mundo copado por hombre. Colabora activamente en el blog de Pyrenanica, ha escrito el libro “Rutas montañeras a castillos medievales”.

-¿Cuándo surgió tu afición por la montaña?
Siempre digo que fue un flechazo. A partir de ahí solo tengo en mi cabeza montañas, rutas y buscar tiempo para poder ir a todas las que pueda. Incluso llego a planificar viajes con un año de antelación como he hecho para ir a las montañas de Palencia, León Picos de Europa, los barrancos de Teruel.

-¿Recuerdas la primera con la que ya te enganchaste definitivamente?
Sí. Fueron los montes Baio y Mirutegi, en la sierra de Entzia. Son clásicos entre los montañeros alaveses. El Baio fue mi primera cima y me enamoró la roca. Además, se veía toda la Llanada alavesa. A partir de ahí, me interesé por conocer montañas con formaciones rocosas caprichosas y diferentes. Por eso digo que me gusta variar y no repito montañas. Creo que cada una me puede dar algo diferente. Puede sonar algo espiritual pero dejo que la montaña me inspire, me revele sus rincones, sus secretos. Me dejo enamorar por la montaña. La gente montañera tiene diferentes preferencias, desde la práctica deportiva, ocio o estar en contacto con la naturaleza. Son múltiples. Yo siempre digo que cada montaña es especial y cuando hago fotografías intento que salga lo más bella posible. La montaña me inspira.

-¿Qué te inspira?
Muchas cosas. Hay algunas que el tiempo las ha ido moldeando. Desde cimas donde no hay árboles porque son espacios agrestes. Otras en su cara norte tienen muchos hayedos porque son zonas de niebla. Y todo eso me transporta a sus historias milenarias, su recorrido histórico de siglos que se han ido modificando. Con la ayuda del viento y la meteorología se han ido moldeando hasta tener el aspecto que vemos.

-¿Tienes algún lugar preferido?
Soy una montañera paisajística. Me gusta disfrutarlas, ver paisajes. También las hay con recorridos bonitos porque empiezan en pueblos, tienen senderos, puedes pasar por bosques. Lo que más me gusta es unir montaña y vías ferratas. El año pasado visité los montes de León e hice esa combinación.

-¿Qué son las ferratas? ¿De dónde te viene esa afición?
Las ferratas son itinerarios de escalada tanto vertical como horizontal, equipados con diverso material: grapas, presas, pasamanos, cadenas, puentes colgantes o tirolinas que nos permiten llegar con seguridad a zonas de difícil acceso de roca sujetos a un cable de vida, un arnés con disipador, casco y guantes de cuero. Para iniciarse necesitas disponer o alquilar en una empresa de aventuras el material necesario: arnés, casco, disipador y guantes de cuero. Sus niveles van por dificultad desde K1 a K6. Te ayuda a conocer tus capacidades deportivas, fuerza, resistencia, aspecto psicológico, destreza, flexibilidad…Lo normal es empezar con una sencilla para saber qué te vas a encontrar y aumentar el nivel. También aconsejo informarse a través de los blogs y empresas que gestionan el estado de la ferrata, si está cerrada, abierta. Hay que apuntarse para coger hora.

-¿Dónde se encuentran las más conocidas?
Se iniciaron a raíz de la I Guerra Mundial en Los Dolomitas. En 1914, el frente austriaco-italiano se hizo en las montañas. Se ponían clavos, cuerdas, para que los soldados pudieran ir al frente. También hacía agujeros en las montañas, pasaban por túneles. Después ya se hicieron más deportivas porque tienen un gran atractivo turístico ecológico. Es verdad que se ponen grapas o hierros pero sin dañar el medioambiente, por ejemplo, a las aves en su época de migración. En Cataluña hay mucha tradición. En el País Vasco solo tenemos dos y ambas están en Sobrón. En Cantabria hay siete porque ciertos núcleos de poblaciones que se están despoblando han descubierto que con esas ferratas promocionan el turismo. En la pagina www.deandar.com están todas las que hay en España activas, porque algunas ya no se realizan por falta de mantenimiento.

-¿Cómo se puede iniciar la gente en la montaña?
Para iniciarse en la montaña, lo habitual es desde niños ir con los padres o amistades. En los colegios está movido por los AMPAS junto con la Federación de montaña y la Diputación de Álava dentro del programa de deporte escolare que incluye salidas todas las semanas al monte. Otra forma de hacer montaña es a través de los clubes de montaña donde a parte de un seguro de accidentes te ofrecen salidas para juveniles y adultos. Las modalidades deportivas de la montaña son: montañismo, esquí, raquetas, escalada, carreras por montaña, senderismo, alpinismo, descenso de barrancos, marcha nórdica y ferratas. Son diferentes escenarios y cada uno requiere una serie de habilidades.

-¿Se debe tener una buena forma física?
La práctica del montañismo precisa entrenamiento como cualquier deporte y conocimientos de las rutas que hoy en día con las herramientas informáticas facilitan el aprendizaje: descargar la ruta de la aplicación wikiloc y tenerla en un GPS. Pero no siempre han existido estos medios. Hasta hace unos 15 años más o menos se hacía a través de mapas y brújula o te llevaba algún conocido para aprender la ruta y memorizarla o hacerte un pequeño esquema con dibujo.

-¿Qué aspectos hay que tener siempre presentes para ir bien equipada al monte?
Cuando vas a la montaña debes tener varios aspectos en cuenta: preparar la ruta, la mochila, la meteorología, desniveles y kilómetros a realizar valorando las capacidades tuyas y las del grupo. Siempre teniendo en cuenta la seguridad del medio. No es lo mismo andar por terreno kárstico, hacer trepadas o zonas de barro que con lluvia dificultan la progresión y puedes accidentarte. Incluso valorar rutas mejor con tiempo seco o en verano.

-Eres vocal de Mujer y Montaña en la Federación alavesa de montaña ¿qué nuevos proyectos tenéis?
Es importante que en las juntas directivas haya mujeres para que tengan también poder de decisión. Y, sobre todo, ser visibles. Hemos empezado a desarrollar diferentes grupos de trabajo con el objetivo de que las mujeres se formen y tomen protagonismo en diferentes áreas. Lo último que hemos lanzado ha sido un curso GPS y orientación para montañeras. Pero queremos que las mujeres tengan voz, escriban en blogs, cuenten sus experiencias, las plasmen o sirvan de referentes para otras.

-Es tu caso porque participas en el blog de Pyrenaica y también has escrito un libro.
Soy muy aficionada a la lectura. Y uno otra pasión que es escribir. Por eso, participo activamente en el blog de la revista Pyrenaica. También me animé a escribir el libro “Rutas montañeras a castillos medievales” con Sua Edizioak. Actualmente preparo otro libro. Soy un alma inquieta. También toco el piano desde niña. Soy una gran amante de la música. Si te organizas, hay tiempo para todo.


El Departamento de Deporte de la Diputación Foral de Alava con el objeto de promocionar y divulgar la práctica deportiva entre las jóvenes alavesas ha elaborado unos boletines divulgativos con entrevistas a diferentes deportistas mujeres.